Te escribo a ti, Frustrador de Sueños y te escribiré más veces.
Tú me hablas para acentuar mis errores, poniendo el foco en todo lo que no te gusta.
Tú me hablas de todo lo que nunca conseguiré.
Yo te miro y sonrío. Me motivo y sigo.
Hago cosas. No hago para gustarte, no hago para conquistar...
Yo hago porqué soy haciendo y así construyo el Yo que quiero ser.
¿Y tú qué quieres ser? ¿Es tu objetivo ser quejas y nada?
Para el resto, sabéis que están ahí, pero no les deis poder. No dejéis que ellos se alimenten destruyendo vuestros sueños.
Haced para construir, haced para ser y escuchad solo las voces que merecen ser escuchadas.
Comentaris
Publica un comentari a l'entrada