Se acaba 2018, pronto será 2019, luego 2020 y así sucesivamente. En fin, lo normal.
Por ello, el mundo se llena de buenos deseos, o al menos lo parece.
No obstante, yo os digo lo siguiente: No me desees un feliz 2019. O al menos no solo me lo desees. Házmelo fácil.
¿Cómo?
Con tu sonrisa, tu amabilidad, tu apoyo, tu confianza, tu respeto, tu cortesía, tu bondad, tu honestidad, tu integridad...
Por suerte, muchas veces me rodeo de gente que merece mi tiempo y a otros me gustaría verlos más.
Gracias a todos los facilitadores de sueños, porqué es mucho más importante ser un facilitador que un felicitador.
Feliz 2019 facilitadores.
¡Qué fácil es estar con vosotros/vosotras!
Yo también os lo pondré fácil si puedo, a unos con mi presencia y a otros con mi ausencia.
Comentaris
Publica un comentari a l'entrada