Siempre hay temas de conversación.
Siempre y en cada momento hay temas de conversación con cualquier persona.
No obstante, no se puede hablar de todo con todos.
Por ello, a veces, un verdariano para no decir verdades ni mentiras aparca las conversaciones transcendentes.
Un verdariano solo debería tener conversaciones transcendentes con aquellos que lo merecen y lo disfrutan.
Hablamos de conversaciones de crecimiento personal, de aclarar ideas, de cambiar un mundo que no cambia.
¿Con el resto?
Con el resto ya se sabe, a hablar del tiempo.
Por cierto, ¡qué ventolera hace hoy! ¡Con la mañana tan buena que hemos tenido!
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