Salta al contingut principal

Aulas sin ansiedad

En mí hogar no hay ansiedad. Por lo tanto, conseguir que la clase sea un hogar es básico.

En mí clase se saluda al entrar y hay abrazos.

En mí clase no se permite la burla y todos nos equivocamos. Yo el primero.

Me río de los errores y hablo de su corrección.

En mí clase se analizan los errores. No hay vergüenza. No es algo a ocultar. Aprendamos de ellos.

En mí clase hay asambleas, hay tiempo de hablar y de compartir.

También hay un rincón para escribir sueños y metas.

En mí clase hay música de fondo, a veces.

En clase no hay prisa.

En mí clase hay juego y trabajo cooperativo.

No obstante, en mí clase la disciplina es muy fuerte y se trabaja mucho. Soy muy exigente, pero intentamos sonreír mucho.

Por todo ello, mí clase es nuestra clase, la ansiedad es baja y hay una autoestima moderada.

No le regalamos el oído a nadie, pero no dejamos que nadie se hunda.

Estoy orgulloso de todos/as. Son geniales.

Comentaris

Entrades populars d'aquest blog

Olivo Fénix

Hoy he tenido la fortuna de correr con los peques de mi equipo de atletismo en el trail de Cabanes. Allá por mitad prueba hemos bordeado un olivar que se quemó no muchos años atrás. Al acercarnos a esa zona he sentido pena, creía que la desolación seguiría ahí, pero ver que no era así me ha llenado el corazón. Ramas nuevas, verdes y brillantes surgían a ras de suelo engullendo la madera quemada. Renace el olivo de sus cenizas si la raíz es fuerte. Amigos, tened raices de olivo, para resurgir cada vez que la quemen. PD: enlazo imagen parecida de lo visto hoy.

Teatro de Objetos eMOOCiónyteatro

Vídeo básico, sin edición, teatro de objetos. Algún día me haré youtuber, pero todavía no he aprendido. Aquí, el valor de enfocar en las posibilidades y en positivo.

No te hagas eso...

Querido amigo, querida amiga, no te hagas eso. He leído y meditado mucho sobre el tema y, es cierto, no te hables mal. Deja de insultarte, deja de echarte por tierra, deja de pisarte a ti mismo... Cada vez que te hablas mal, cada vez que te piensas tonto, tonta o idiota... Cada vez que te valoras como inútil o como incapaz... Cada vez, cada vez, hay una persona muy importante que te está escuchando. Esa persona eres tú mismo. Fallaste, se lo perdonarías a todos. De hecho, les dirías: "hay que volver a intentarlo" y les animarías. Pero esta vez fallaste tú y para ti no hay piedad, tu eres tonto o tonta, eres inútil o peor... Con esto no descubro nada nuevo, no invento nada nuevo, solo soy un altavoz que repite lo que muchos otros ya advirtieron; pero lo hago por ti... Sí, por ti, que me regalas tu tiempo leyéndome. Por eso y, en agradecimiento, te regalo este consejo: sé más amable contigo mismo. Un beso, un abrazo y muchos sueños cumplidos. Fito te lo cantaría a...